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25.12.07

PERFIL: EL UNIVERSO PARRA


Imágen::ROCK WELL CLOTHING::



Peiter Parra es el vivo ejemplo de cómo un artista e ilustrador puede moverse por diferentes ámbitos manteniendo la fidelidad hacia su propio proceso creativo y una incuestionable calidad profesional. Conocí recientemente la obra de Parra por una colaboración con la revista francoinglesa "Plastique", en donde una de sus ilustraciones ocupaba la tapa trasera de dicha publicación de moda en su segundo número.

Su obra es como si reflejara a un artista un poco desequilibrado, un poco pasado de vueltas, un poco torcido, apenas legible, apenas cuerdo, muchos azules, muchos rosas, muchos negros, letras flotando, chicas desnudas, chicas vestidas, hombres con pico, criaturas extrañas asexuadas con tacones, zapatos que hablan, inspirado en la televisión diurna, también en la nocturna, inspirado al escuchar música, inspirado al hacer música, cayéndose de cara al hacer skate, cayéndose de cara estando de fiesta, rompiendo su cerebro al filtrar basura. Técnicamente llega a la completa histeria perfeccionista y el uso de empastes refleja un dominio excepcional de la paleta cromática, es decir, un artista con todas las de la ley.

Al ver esta monografía mi interés radicó exclusivamente a recopilar mayor información gráfica y bibliográfica del ilustrador, y lo que descubrí fue a un verdadero genio. Considerado un verdadero enigma dentro la escena underground del diseño holandés, Parra ha conjurado y realizado los sueños que todo artista gráfico pudiese desear en su curriculum. Trabaja en Amsterdam, pero su "stuff" de clientes lo mantienen más de carreras entre Nueva York, Los Angeles, Miami, Tokio, París y Londres. Aparte de galerías de arte que se disputan fechas para mostrar y vender su obra, su clientela incluye (además de las más prestigiosas revistas de moda alrededor del mundo), firmas como Teenage Badgirl, Stones Throw, Ben & Jerry´s y Nike.

En estos descubrimientos estaba inmerso cuando recibí la invitación para la apertura de una exhibición el la siempre vanguardista galería barcelonesa "Vallery Gallery", y quién era el expositor? ni más ni menos que Peiter Parra. No necesito decir que anulé esa tarde de todo compromiso para ir a ver en directo la magnífica colección. Esta exposición, "The Of Best", muestra una selección de sus trabajos más destacables de los últimos dos años, obras de una fuerza sutil, obras que respiran humildad y sinceridad casi infantil tomando como punto de partida elementos aleatorios del underground, como así también de lo cotidiano. Además de sus obras, pueden encontrarse camisetas y artículos de merchandising de la propia muestra.

La presencia de Parra y sus obras en Barcelona me sugiere mil reflexiones, la respuesta del artista como sujeto creador enfrentado a esa eterna lucha de "prostitución del arte", la mentalidad empresarial, la noción de moverse como productor cultural dentro del mercado. La conclusión que saco es que Parra se mueve bien, maneja su obra dentro de la industria textil y editorial, pero lejos de desvalorizarla por el mismo hecho, su posición se vuelve respetable y sobriamente válida, al dejar claro que sus creaciones pueden desplazarse en otros ámbitos de consumo pero que estabiliza dentro del espacio expositivo referente como principal preocupación.
Pienso que muchos artistas deberían tomar el ejemplo de Parra para abandonar ya el eterno prejuicio de estigmatizar la valoración de su creación sólo dentro de las márgenes del espacio expositivo institucional. En los tiempos que corren, la legitimización artística creo que es más valorada en la medida que pueda ser más accesible a las masas sociales, y la moda y los medios son sin duda dos de los vehículos que más pueden aportar a la concreta y correcta consagración, sino, vean lo que hace Parra, uno entre otros muchos.




QUE HACE UNA SUPERMODELO DE LOS 70´ EN EL 2010?


Imágen::BBC LONDON::


La serie de televisión "AB FAB" (diminutivo de su real nombre "Absolutely Fabulous") producida por la cadena británica BBC, fue en los años noventa uno de los íconos populares de Gran Bretaña, y hasta el día de hoy sus personajes Edina y Patsy ("Edi" y "Pat") se mantienen presentes dentro del colectivo social inglés, al igual que innumerables escenas tan sencillas como surrealistas de la serie (que llegaría a norteamérica con una idéntica, y quizás mayor, explosiva popularidad).

Pero he de detenerme en el personaje de Joanna Lumley (hoy Doctora Honoris Causa en Teatro). La supermega excéntrica Patsy Stone (su papel en la serie) es una ex supermodelo y actriz de cine de los años setenta cuya única alimentación desde aquella fecha hasta los noventa donde se ambienta el programa, consiste en champagne, tabaco, líneas de amor y algunas píldoras de dudosa procedencia. "Pat" vive siempre en pisos sobre licorerías, trabaja como editora en una revista de moda y su perfil psicológico es de una ex estrella que no asume el cambio generacional y vive en los 90´ pensando que aún es la modelo del momento pero que sin embargo se acopla perfectamente a a los avances y las vanguardias de la época contemporánea.
Y así lo vive, con el lujo y el glamour de antaño como si su propia existencia girase por "obligación natural" a caminar sobre enormes tacones vestida por los más respetados nombres del mundo de la moda y tener ese estilo de vida "chic" desde que se levanta hasta que se acuesta (igual de maquillada que Elizabeth Taylor como Cleopatra, la "faraona").

Desde luego el rol de "Patsy" fue excelentemente bien logrado y la interpretación de Lumley cruzó océanos. Pero uno de los motivos principales del éxito de esta producción, fue que la Lumley fue verdaderamente, una de las más consagradas modelos y actrices cinematográficas de aquel entonces, y lo que hace en la serie es precisamente contar de forma irónica y a modo de comedia, cómo vivía una mega estrella en esa época, cortando cabezas y clavando puñales a lo más chic de la industria.

Pero incluso tomándolo desde una perspectiva basada en el humor, es oportuno recalcar que, más allá, existen actrices, cantantes y supermodelos que siguen en ese rol, a pesar de haber perdido visibilidad mediática y cambiando sus roles a íconos de reducidos grupos sociales, a modo de personajes de culto.

Barbara Streisand, Sophia Loren, Twiggy y Mina son algunos ejemplos de esta generación, una importante generación. Los años setenta de caracterizaron por los problemas mundiales como el conflicto este-oeste, dictaduras militares en Latinoamérica y la consecuente carrera armamentística de las grandes potencias, así como la ecología y el medio ambiente, que provocaron repetidas crisis que condujeron a revueltas estudiantiles en todo el mundo. En este contexto, las drogas, el amor libre y las comunas desempeñaron un papel destacado. También en esta etapa, el feminismo vivió un impulso decisivo, fue el nacimiento del "Flower Power".

Fue en esta época en donde aparecieron estas mujeres que eran sencillamente la reencarnación del lujo, el glamour y la belleza más excepcional, acompañadas de enormes talentos... y reales, las que cantaban lo hacían sin sintetizadores y las que actuaban lo hacían sin pinganillo, muy pocas pasaban por el bisturí, veneradas por todos y por todo. Estas artistas aún hoy las escuchamos cantar o interpretar y se nos paran los pelos. Son íconos y con un muy merecido puesto. Verlas aún resulta impactante, así como Patsy, seguirán siendo las más bellas y elegantes, las más expresivas, las más teatrales y con una enorme preocupación por las formas y protocolos, dueñas de una clase que por estos días escasea en el mundo de la moda, y en la música y el cine... mejor no hablar.