13.5.15

LA ACEPTACIÓN

Image::MR BUNO STAUB PHOTOGRAPHER © NYC::

¿Sabe Usted cuán importante es la aceptación? Si está leyendo este blog y este artículo, es porque se trata de una persona amante de la moda y las tendencias, y antes de continuar, es fundamental que entienda que en el corazón de la moda y las tendencias, en este mundo, es precisamente la diferencia eso, su corazón, y por ende, regla básica de cualquier persona con una cercanía a esta industria. Probablemente jamás lo podría entender una persona proveniente de otros mundos, de las finanzas, de la administración y hasta podría arriesgarme a asegurar que ni siquiera de la política actual. ¿Y sabe Usted por qué? Porque precisamente es de las diferencias de donde provienen las tendencias, y posteriormente, de la moda misma, de la moda dura. Y posterior incluso a todo eso, a lo que deberán acoplarse esos otros mundos si no quieren perecer en el cementerio de lo viejo y cansino. ¿Por qué? Porque la moda, como su mismo nombre lo da a entender, es el camino de transformaciones que van dándose en la ruta de desarrollo de nosotros mismos, de nuestras sociedades, como cultura, y son las tendencias las primeras en olfatearlas y transformarlas en objetos de consumo que sigan engrasando la rueda de un sector industrial… de consumo, como siempre lo ha sido, en realidad.


Si el mundo financiero, político y empresarial, pese a las manifestaciones alrededor del planeta siguen siendo los dueños de todo, han tenido que reinventarse a lo que la moda y las tendencias les impone… como un yugo. El sexo, las nuevas tecnologías, internet y sus aplicaciones han contraatacado al modo de entender el capitalismo y por muy descabellado que parezca, el sobre exceso de información que recibimos influyendo directamente la educación y el modo de ser, de todos. Ni nuestros padres piensan ya como lo hacían hace diez, o veinte, o treinta años atrás, acoplándose a los avances del mundo moderno y del otro, internet, que es a la vez pasado, presente y futuro. ¿Qué sucede entonces?... ¿Se lo ha preguntado? Es todo muy confuso. Si todos están hipnotizados ante la cantidad y diversidad de información, como nunca antes ha existido… ¿Cómo entiende Usted que hoy ningún adolescente sepa quién llegó a la luna ni cuándo? Es más, que piensen que Usted les está tomando el pelo… Internet ha tenido un rol fundamental en los cambios sociales de Egipto, España o Chile, por nombrar solo algunos ejemplos. El comercio en internet cotiza en la bolsa de valores de las principales capitales mundiales. Simples mortales son ahora verdaderas celebridades gracias a la red… ¿Qué pasó? Ha sucedido todo tan rápido que no hemos alcanzado siquiera a darnos cuenta. Vaya a un Starbucks (que ahora es tan súper mega guay) y vea a la totalidad de la cafetería con la cabeza agachada frente a un teléfono con un logo de manzanita mordida.


Hoy por las redes sociales cualquiera es super mega guay con una foto de perfil en blanco y negro, con un Instagram chulo o un blog zen. “La simplicidad es la mayor manifestación de la sofisticación”, era la premisa de la desaparecida Bauhaus… el estilo de vida parisino moderno, y parece que se le ha pillado el truco, siendo contrario a los diseñadores grandes que ponen sobre la pasarela apuestas barrocas o sobrecargadas de color remitiendo a los sesenta primero, y ahora, refritos inspirándose en viejas culturas asiáticas o de Medio Oriente. La gran pregunta podría ser entonces: ¿Qué es lo que aceptamos? O mejor aún ¿Qué es lo que realmente deberíamos aceptar?... ¿Podemos aceptar tan futilmente la inspiración china en una gala de un museo en Nueva York repleta de cantantes con un abrigo cuya cola es una gran pizza y/o todo el mundo sacándose “selfies” pese a la prohibición de la supuesta todamegapoderosa Anna Wintour?... en un país donde un poco más allá, en el mismo sitio, la población negra de Baltimore se lanza en una verdadera batalla campal por sus derechos civiles contra la policía como si replicáramos 1968?... ¿Qué es lo que debemos aceptar? Sin lugar a dudas, la mezcla de Hollywood con la moda hoy es inaceptable, porque ha cambiado mucho en 60 años cuando aquello iba de la mano. Lo de ahora es… ¿Cómo decirlo sin ser ofensivo?... poco elegante, quizá. Trastocado. Hoy el hijo de una amiga, de diez años, con Síndrome de Espectro Autista (SEA), un metro setenta de estatura y ciento cinco kilos de peso tuvo una crisis. Se le tiró encima (como casi a diario) en un ataque de violencia típico de esta clase de niños “especiales” contra ella, lejos de todo glamour. Estando en la escena, intervine contra el niño para tratar de evitar que mi amiga, de cuarenta y cinco años, terminase con los brazos y las piernas llenos de hematomas. Con los míos propios llenos de los mismos hematomas les escribo estas líneas, con bastante dificultad por cierto. El tema es que después de dos horas del suceso, diez años de un verdadero infierno para ella y una búsqueda exhaustiva por la red para encontrar al mejor especialista en ese campo, sabíamos ya del doctor e investigador alemán Andreas Kalcker, una eminencia que en la inmediatez de Whatsapp y su propia ética, me enviaba el teléfono de la directora de una fundación en el país especializada en el tema, para terminar con el infierno, o al menos estabilizarlo. Veinte minutos al teléfono con aquella mujer de tono suave, directo y muy cariñoso, también madre de un autista de la misma edad, dieron con un protocolo para comenzar con el fin de un vía crucis, en un tiempo algo más largo, obviamente. Algunos amigos, cercanos, también mi pareja, me decían que saliera de aquel mambo a toda velocidad, que no era mi problema. Y yo me preguntaba, a solas y en silencio, de noche: “¿Por qué?”…  ¿Por qué voy a escapar de la dificultad de una amiga a la que le tengo mucho cariño, que llora cada noche, que vive un infierno casi idéntico al vivido por una mujer con un marido enorme, dictatorial y agresivo, que le da de ostias si no sigue sus instrucciones, y no por voluntad, sino por una enfermedad, rara?... con un marido ausente que se piró por no tener los huevos para afrontar un hijo con una dificultad…  ¿Y qué pasa entonces si con esa intervención salvas una vida, o dos, o de una familia entera?... ¿Y qué pasa si este caso, con la ayuda de Kalcker, del alemán, quizá, puede dada las dimensiones físicas del niño, ser un referente para todo un país acostumbrado a la negación producto de la desinformación y un sistema de salud rudimentario o abrir un rumbo nuevo de aceptación hacia la diferencia, como sucedió con el apoyo idéntico hacia una fundación en Chile por los derechos civiles de la población homosexual siendo tú mismo parte de eso?”… “Vete a tomar por culo”, fue la respuesta a los amigos “cercanos” y a la pareja… Hay que tener huevos… honestamente.



¿Por qué os cuento todo esto? Porque quizá, son esas actitudes las que desde esas posiciones a veces polémicas, generan cambios en las sociedades, y por ende, en las modas, siempre y cuando tengan resultados positivos, y por supuesto, siempre desde el anonimato, sin cámaras ni periódicos de por medio. Eso hace casi una centuria atrás olvidada en los recuerdos, tan alejada de las nuevas tecnologías y los nuevos medios de información y comunicaciones, se consideraba como clase caballeros… ya casi extintas, humildemente, sin galas en el MET de Nueva York, ¿Por qué? Porque eso es pura fantasía, idéntico al mejor show de Victoria Secret y esas ocurrencias tan propia de los amigos estadounidenses con mucho brillo y piel, siempre muy ellos. Hay un libro recientemente publicado por un autor colombiano, poeta y novelista, que habla sobre los cambios de la educación y usa como mismo ejemplo el de la llegada del hombre a la luna, la información y la desinformación producto del mismo sobre exceso de información. ¿Qué mejor información vas a recibir que el de vivirla tú mismo, en carne propia para ponerte a investigar en internet, hablar con la gente apropiada teléfono en mano, leer libros hasta altas horas de la madrugada en las escuelas especializadas y buscar soluciones a tus problemas y quizá dar un testimonio propio, personal, para decir algo más, y quizá, encontrar una solución, o un acercamiento? Porque de eso se ha tratado siempre nuestra propia evolución, como humanos… así seguimos avanzando, y eso señores, internet jamás nunca lo va a poder hacer, y eso es igual a hablar de moda, ¿Por qué? Porque la moda siempre lo hará primero, ¿Por qué? Porque es de eso de lo que se tratan las tendencias… ¿De qué? De tratar de encontrar una respuesta, y primero. Acéptelo todo, y por supuesto, todo lo que eso acarrea, cruzando océanos, y pensamientos, y voces contrarias, y como un campeón. La aceptación, y sin dramas. Puede que muera solo, pero en paz, aunque eso de solo, créame de nuevo… lo dudo. Sino, como decía Carlomagno, solo venimos y solo nos vamos. No es menor.


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