30.4.08

DE SEÑORES Y DIVAS...

Imágen::CARLA BRUNI BY THE FASHION INSIDER.COM::
Hace semanas al revisar la prensa local e internacional, me quedé asombrado. En primer lugar, por el fallecimiento de uno de los más respetables señores que ha parido, criado y respetado España. Me refiero a don Josep Palau i Fabra. En su funeral se encontraban las más connotadas figuras de la política y las bellas artes del país, y no por casualidad. Palau i Fabra fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos ibéricos. Por si esto no fuera suficiente, uno de los pocos conocedores y especialistas en la obras de Pablo Picasso alrededor del mundo.


A pesar de la sensible defunción de esta "bestia cultural", los medios locales, aparte, daban completos reportajes a otro hito histórico para el país, me refiero al galardón de Javier Bardem, el único actor español que consigue un Oscar, la planetariamente conocida estatuilla dorada del séptimo arte. Los medios convencionales mostraban a Javier cerveza en mano brindando con otra coterránea, Penélope Cruz, que a pesar de su rol mediático de megaestrella cinematográfica, decidió elegantemente mantenerse en un segundo plano para dejar todo el protagonismo a quien lo merecía.


Cuando digo "lo merecía", alzo la voz. No porque se trate de un español que recoge el máximo premio de la industria cinematográfica norteamericana gracias a la ópera prima de los hermanos Coen, sino más bien, porque Bardem proviene de una élite de actores de teatro, quienes pisaron tablas e interpretaron durante las más gruesas etapas del franquismo, desafiando al gobierno militar de aquel entonces poniendo como escudo su principal posesión: la vida.


La verdad es que me emocioné, e inmediatamente se me vino a la cabeza la imágen de otra persona: Carla Bruni, esa excepcional italiana que ha tirado por tierra la credibilidad política del presidente Nicolás Sarkozy y puesto a la sociedad francesa al centro de la alfombra roja de la ordinariez, es decir, situar al país galo el la última posición de la pirámide, por consecuencia, el show de la prensa rosa y el asmereir de la burguesía europea.


Pero más allá de este espectáculo mediático donde, la Bruni, se mueve como nadie, mi propia opción será el defenderla. Muchos dirán que es una trepadora y que lo único que persigue es poder (seguramente lo predicarán sobre todo en París, donde la cantante fue criada). Ante estas acusaciones, creo que mi defensa prevalecerá ante un juez, ante la simple respuesta de que "la Bruni no quiere poder, lo que la Bruni quiere es divertirse"... Tendré credibilidad? Para las clases dominantes quizás no. Seguro me atacarán, por el simple hecho de que la Bruni es "una más"... de ellos.


Heredera de una de las familias más acaudaladas de la Toscana Italiana, los Bruni emigraron a Francia, donde la ex modelo recibió una de las educaciones académicas y artísticas más exquisitas ante la envidia de la mayoría de la sociedad parisina. "La Bruni", aburrida decidió dedicarse al mundo de la moda, y mientras en los backstages leía obras de Dostoievski, en las oficinas de los bookers se disputaban tenerla entre sus desfiles los más importantes nombres de la industria de la moda... a la Bruni le daba igual. Eso aumentó abismalmente su capital cultural sobre otras modelos del momento deseosas de insertarse dentro del mercado americano.


Ahora, la Bruni (con dos discos superventas a cuestas y una imagen de "femme fatal") es la actual primera dama de Francia, con una renta per cápita ampliamente superior a la del jefe de estado. Para entendernos, la mujer puede llegar y hacer lo que quiere. Es una mujer inteligente, que si no logra sus objetivos por dinero, lo logrará por belleza, y si la estrategia no funciona, apelará a la cultura. Eso es una diva señores lectores, de las que escaseaban ya hace décadas. De todas formas si se encuentra en algún sitio con Bardem, no creo que el actor la invite a cenar en su casa... de Moliêre. Dios guarde a Palau i Fabra.


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