16.5.10

BE A MOTHERFUCKER_

Imágen::MS KATE MOSS by MR MARIO TESTINO ©::


"Todos somos mutantes. La primera bacteria no tenía ni idea de lo que sería millones de años después, y nosotros no sabemos lo que seremos. Esta es nuestra poética, nuestro romanticismo. Si no integramos que somos productos de una gran mutación, olvidamos completamente la historia", le decía hace un tiempo Philippe [Starck] a Begoña Corzo en una entrevista. Y una vez más, volvía a tener razón, rotunda, paralelo quizás a la teoría de Christian Salmon sobre una figura de mi circuito: Kate Moss, a quien Trías de Bes relaciona con la más innegable realidad. Kate es el reflejo del final de una etapa protagonizada por la generación de la naturalidad y la imperfección, la de quienes se hicieron adultos en los noventa y se encontraron de bruces con una agobiante levedad existencial. Mutantes, todo a la misma bolsa... es decir, nosotros. La mía. Mi propia generación: un dolor. Pero, ¿ Por qué nos tuvo que tocar a nosotros ? Era injusto, pensaba. Éramos solo recién nacidos. No teníamos nada que ver. Nos obligaron a ver la reconstrucción del mundo tras la gran contienda, la convivencia de bloques comunistas y capitalistas, prolongando el conflicto en forma de guerra fría e incluso la presencia de las dos Alemanias alimentaron durante varias décadas un modelo capitalista que tenía como estandarte las libertades, el conservadurismo, la herencia, la solidez de las instituciones democráticas y las tradiciones... supuestamente. Dentro, en lo más silencioso de nuestra cabeza y nuestro corazón, en esa especie de silencio extraño, autista, sabíamos que nada de eso era verdad. Pero casi todo el mundo lo callaba, bajo el supuesto, a mi juicio, de un absoluto cobarde, que mientras dos alternativas coexisten, sus identidades se conservan mejor. Creo caballeros, que es la gran razón por la que terminamos en esta actual y dolorosa tragedia universal, la del alma... la del espíritu. La de no creer en nada... se me humedecen los ojos a ratos mientras escribo estas líneas. Es doloroso caer en la cuenta de que el capitalismo apenas cambió mientras existió el comunismo. La amenaza contraria obliga a mantenernos en los principios que nos definen, pero no es así cuando el bipartidismo desaparece y el ser humano se enfrenta a única opción, a esta tragedia llamada mundo. Por supuesto lo unívoco trae, tarde o temprano, la rebelión. Y así fue. Tras desmoronarse los comunismos y el muro de Berlín, el mundo dejó de tener dos bloques. Todo vive de su opuesto y, al quedarse sólo el capitalismo, surgió de forma natural la rebelión, la transgresión contra el mismo. La paradoja es que aquella transgresión, lejos de conformar una segunda alternativa, se ha convertido en el nuevo código capitalista, desplazando al anterior. Kate no es una deriva del sistema, sino su representación exacta, como otros cuantos. Los rebeldes integrados, el exceso asumido. No es la transgresión de los códigos; es un nuevo y contradictorio código que convierte en norma social esta transgresión. Los más jóvenes idolatran éstas formas de la nuestra, los "cool"... pero ni sospechan que la transgresión sin más, no significa nada, está vacía. Toda generación necesita formar parte de un relato, de una narración, porque al final nos sabemos un capítulo más de la larga novela titulada "humanidad". La mía se ha encontrado sin historia, sin narración. Y cuando no hay nada que contar, cuando no existe narración posible, la solución es huir haica adelante, discúlpenme los más jóvenes, cobardes como nadie. La realidad me persigue, pero yo soy más listo, más rápido... cambiar para no ser. Perdonen que no me levante. Por eso veneran como un becerro de oro a una mujer como Gaga, por eso predomina lo etéreo, lo rápido, lo cambiante, su narcótico. Eso se llama falta de cojones. Nada más.


El pop art se ha convertido en un pop-up social y cultural. Interesa lo breve, el estímulo, lo líquido, donde las relaciones personales, sentimentales y profesionales no cuajan, no se solidifican... no les interesa, a ninguno, el profundizar en el corazón, el meollo mismo de los asuntos, porque entonces surgirían las preguntas existenciales, las incómodas. Lógico. No se extrañen cuando pasen de Ustedes y los miren en menos. Surge una nueva forma de asimilar información, horizontal. Se navega en vez de bucear en ella. Se salta de un tema a otro y aunque cada uno de los granos de arena sobre los que caminamos no signifiquen nada, damos sentido a la playa entera. Por eso, aún así, el vacío existencial persiste, se refuerza y te ahoga hasta acabar con la fe, con la propia pasión, que es, justamente, lo que fabrica esas fuerzas de resilencia ante la tragedia y que hace que cualquier ser humano se la lleve por delante y haga trayectoria suficiente para convertirse en un mito. Es el secreto de cualquier leyenda, viva o muerta. No hay más misterio... por si no lo sabían. A diario millones de personas se comunican mediante mensajes de apenas unos cuantos miserables caracteres, microconversaciones, a veces con otra identidad, incluso anónima. Debemos y queremos serlo todo. Las empresas y macrocorporaciones se aprovecharán de eso, muy pronto. No lo permitan caballeros. Es doloroso ver a través de una pantalla cómo los individuos ya no tienen otra elección que una vida intercambiable, estilizada, con looks cambiantes y un coaching permanente, una vida que en realidad no vale nada, y más doloroso es que son cada vez menos los que hacen algo al respecto... la solución es el escape. Cobardes. Ya Kate lo dice, como un puñetazo directo a la mandíbula: "Cuanto más visible me hacen, más invisible me vuelvo"... me quito el sombrero, gran dama. Sus contradicciones son su popularidad. A la vez accesible e inabordable, vulnerable y fuerte, real y fantástica, delicada y feroz, sexual y andrógina, soberbia belleza camaleónica que declina hasta el infinito ese juego de oposiciones mazclando los géneros y los estilos... una mujer brillante. Como dice Miguel [Roig], Warhol nos obligó a saber que sin Xerox no habría Marilyn Monroe... y lo hizo reproduciéndola salvajemente hasta inmortalizarla con vivos colores una y otra vez, y de nuevo, y bis. Y más. Kate... su completa oposición. No hay copia posible porque no hay una imágen, sino múltiples y camaleónicas... incasillable. Se ha ganado una silla en mi mesa MS Moss... los abofeteó... y... muy bien hecho, me has sacado una sonrisa, una muy honesta sonrisa. El problema es que la transgresión como pauta lo impregna todo, no sólo los inofensivos estilos de vida, sino también las instituciones democráticas, la economía y los mercados. Y eso es de ser un imbécil. Así de simple. La transgresión es el código binario del nuevo capitalismo y los escándalos y excesos no sólo se aceptan, sino que son parte del modelo y lo perpetúan... pero Ustedes no son Kate, la modelo. Por el mismo motivo la escandalosa transgresión de las reglas de los mercados financieros no ha supuesto cambio alguno, sino más bien,lo contrario. Han perpetuado y legitimado a las agencias de rating que juzgan la solvencia de naciones y empresas bajo cifras obtenidas quién sabe de quién, a los bancos centrales que engrasan con inyecciones millonarias la gran máquina o a los bancos de inversión que casi colapsan al mundo... Kate no llega a eso caballeros. La caída del imperio romano fue debido a la corrupción continuada y consentida. "Bis Xerox!", supongo que diría Warhol... otros cobardes.


Si todo este relato sirve un poco para saber dónde estamos parados y la importancia feroz y brutal de lo que significa una imágen, es para ver cómo lo hacemos a fin de dar el segundo paso y continuar con la trama de la novela, la que me compete. Reunión de pauta. Tema: moda española. Todos a la sala de juntas, traigan el vino, botella por nuca. El año pasado la crisis destruyó más de veinte mil empleos. Toma. Tras la liberación de las inversiones textiles internacionales de hace cinco años el sector ha sufrido una reestructuración que comportó la desaparición del 20% de las empresas dedicadas a esta actividad. Lo sabemos todos. Vamos a tratar de devolverles su puesto de trabajo a esa gente, con dos cojones, entre todos. Sus estilismos me los dejan en casa, aquí no. El sector tiene que asumir cambios para garantizar el futuro de su aportación a la economía, cual Francia a su Producto Interno Bruto. El mes pasado el Congreso de los diputados aprobó por unanimidad una moción que insta al gobierno a prorrogar el plan de apoyo al sector textil y de la confección y a plantear un ajuste transitorio de la jornada laboral anual de los trabajadores a las necesidades productivas, porque en un sector estacional como éste es muy importante tener flexibilidad para adaptarse a la demanda. Por ende, la necesidad de crear contratos adaptados a la coyuntura estacional es vital. Es esencial que los convenios colectivos privilegien la negociación a escala local o según las características de cada empresa. La sostenibilidad debe pasar por dos factores: la revisión de costes y la proximidad al cliente, aunque se deslocalicen algunas fases del negocio. Existen firmas que han sido capaces de mantener más estructura aquí porque tienen una potente actividad de innovación y servicio al cliente, pero se acabó la época en que un fabricante de vaqueros de un pueblo o segunda ciudad no capital podía sobrevivir sin tener relación con nadie. A corto y mediano plazo seguirán habiendo talleres porque son necesarios para repeticiones, imprevistos y series cortas que no sea rentable deslocalizar. La internacionalización es clave para la industria, cuyas exportaciones alcanzaron el añó anterior cerca de ocho mil millones de euros. Para ello, se debe impulsar el concepto "made in Spain", en todo, en cada etiqueta, en cada anuncio, en cada packaging, en cada newsletter. Aprovechen los sellos de marca ciudad. Es España, es Europa, es decir, un fetiche para Asia, Rusia, Emiratos, América y todo el resto del mundo, sobre todo en la moda. Todo el mundo puede hacer camisetas o bragas. La diferencia está en la imágen, el concepto y la marca, y debe ser casi una obligación que se apoye y se proteja desde el gobierno y el ICEX [Instituto Español de Comercio Exterior]. Todo entra por los ojos, no lo olviden nunca, regla número uno. Segundo, el sector ha sufrido un gran impacto con el auge de los establecimientos monomarca. Las empresas van a tener que asumir directamente la distribución final, lo que les permitirá reducir costes, garantizar su presencia en los puntos de venta y tener información rápida de lo que pasa en el mercado. A por ellos. Tercero, redes. Todos con webs, incluída venta on-line, blogs bien hechos con colaboraciones artísticas, multilingües y perfiles y páginas y cuentas en las redes sociales, en todas. El mundo entero los tiene que ver, sabiendo de antemano, que el comercio por internet empieza a conocer sus límites. Ya lo dice Nueno, y es de fiar. Al mismo tiempo que el Congreso, la Comisión Europea publicó un reglamento que regula la discreción de las empresas en materia de restricciones verticales. Estas prácticas son las condiciones en las que los distribuidores o detallistas pueden adquirir, vender o revender las marcas de sus proveedores, como la imposición de precios mínimos a los que estos pueden vender a sus usuarios finales. Esto afecta más a los contratos de distribución de marcas selectivas y más aún en las de lujo. A los detallistas que utilizan internet como único canal de ventas ahora no los hace reír nadie, ni Cantinflas, porque el reglamento europeo otorga a las marcas el derecho a exigir a sus distribuidores que inviertan en una o varias tiendas presenciales [física, en los bajos, de ladrillo y cemento] como condición previa a poder vender su marca on-line, forzando por tanto a llevarlas a cabo. Exíjanlo. Esta norma, que mantendrá su videncia hasta el año 2022, es muy clara en el respeto de los sistemas de distribución de las marcas y reconoce que el sector, éste, por su calidad e imágen merece una protección mayor que el resto de las marcas, porque no tiene sentido que una firma designe a un distribuidor exclusivo para un territorio, que éste lleve a cabo todas las inversiones de imágen, formación de personal, inmobiliario y lanzamientos de nuestros productos, mientras que otro que sólo vende en un website con imágenes de esos productos y letreros de descuentos, pueda venderlos a costa del esfuerzo y compromiso del primero, no es justo, es absurdo. Richemont una vez más se adelantó, comprando por trescientos ochenta millones de euros netaporter.com, un detallista legítimo, quizás en previsión de esta regulación. Cracks. Denle la importancia y el respeto a su trabajo, que se merecen, porque el país debe entender que la moda real, el lujo real no es nunca banal, es transformador. Lo mismo sucede en la arquitectura, sino pregúntenle a la dupla de Jacques Herzog y Pierre de Meuron.


En menos de dos meses, los diseñadores seleccionados para participar en el 080 Barcelona Fashion, muchos de ellos amigos, tendrán una gran misión, que será el convencer al gobierno, a la empresa privada, a la prensa y a la sociedad civil que conseguir que en un país se innove no se logra en cuatro días, y ellos deben ser prueba irrefutable de ese paradigma, y para ello, deberán ir a lo grande, es decir, como el capital profesional, humano y artístico mejor organizado del país. Y para ello, el trabajo, sobre todo en el campo tecnológico, deberá ser, sencillamente, perfecto. Están aún a tiempo. Hagan que el resto de los sectores productivos observen mudos. Sorpréndalos. La prensa local especializada, hoy muy fuerte a nivel internacional, estarán con Ustedes, ya lo saben. La próxima edición del 080 será una vital plataforma para dejar de ver sólo peligros y empezar a ver oportunidad. La financiación nunca ha dejado de existir caballeros, sólo durante dos semanas en el 2008 se puede decir que estuvo parada, y no nos caímos. El resto del tiempo ha estado ahí, especialmente desde un punto de vista internacional, pero de forma mucho más selectiva. Ahora sólo los que de verdad tienen entre manos un proyecto interesante, lo consiguen. Los proyectos que salgan ahora serán muy fuertes, porque el ratio de innovación crece en épocas como ésta. Hay que hacer que de una buena vez por todas se crean que el modelo de financiación del MIT [el Massachusetts Institute of Technology] es un ejemplo a exportar. Ya lo dice MR Israel Ruiz, su vicepresidente financiero. Aquella basada en una cultura de la innovación centrada en el talento de la gente. Trabajar con gente que tiene algo que ofrecer para que salgan fuera. Pero eso lleva tiempo. El error que cometen muchos es querer crear innovación a corto plazo y eso no tiene sentido. Muchos han abandonado las apuestas por el potencial porque lo que necesitan ahora son resultados para hoy, no para dentro de siete años, y eso es un galopante error. En una situación complicada existe el riesgo de querer conseguir cosas rápidas, y eso es lo que verdaderamente es un riesgo y un error, una estupidez. Es como cuando la empresa innovadora se financia en bolsa: los mercados y los inversores suponen una presión excesiva, exigen resultados a corto plazo y penalizan cada contratiempo. Hay empresas, como las renovables, con necesidades tan grandes de inversión que no ven otra salida, y es cierto que a veces no hay más remedio. Pero en ese caso, lo ideal sería que nos diéramos cuenta de que las renovables, como ejemplo, son un sector impresionante, en el que existe un potencial fabuloso y en donde se podría apostar de verdad por él. No se puede ser bueno en todo, y a veces hay que sacrificar algunos sectores para impulsar otros. Ciertamente es una muy difícil decisión, e impopular, pero los políticos deberían tomarla y cargar con los costos electorales si los hay, porque un gobierno [oposición incluída] debería sólo ofrecer tres cosas: Apoyo al más alto nivel con una apuesta real para potenciarlo y no sólo palabras y promesas; ofrecer un marco legal estable que no vaya cambiando cada cuatro años y que permita proyectos a largo plazo, que en innovación e investigación son muchos; y apoyos e incentivos para que elegir hacer cosas nuevas no sea una desventaja, como un sistema tributario adecuado para fomentar la innovación. Esto es lo que debería hacer una Administración, esto y nada más. Pero no lo entienden, a pesar de que no se necesita ser muy brillante para entenderlo. En cuanto a las universidades, deben ir de la mano de la empresa [se los repito una vez más], conseguir una simbiosis real, y para conseguir ese modelo productivo, no se puede hacer en cuatro días. Ni Dios. Hay un 11% de déficit y un 20% de paro y se buscan resultados... pero hay que pensar que estamos frente a una reconverción industrial, como la que se hizo en los ochenta, costó y claro que fue muy dolorosa, pero hubo que llevarla a cabo porque si no, hubiera sido catastrófico para la economía. Y ahora deben darse cuenta de que estamos ante otra reconversión que no podemos obviar, aunque a corto plazo haya gente que lo pase mal, como el mismo que les escribe y tantos otros. Cuanto más esperemos para hacerla, más caro lo pagaremos. Hay que poner ya los recursos, apostar, aunque los frutos tarden en llegar un poco. Su presidente ya tomó medidas (muy justas ante una vagancia social y civil dentro de las instituciones que era incomprensible, sin precedente en ningún otro país del mundo), ahora les toca a Ustedes demostrar y convencer que lo que tienen entre sus manos es verdaderamente excepcional. Hay gentes que los va a ayudar, porque está muy presente lo que en su día el irlandés Oliver Goldsmith dijo: "El mayor espectáculo es un hombre luchando contra la adversidad, pero hay aún otro más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda". Puede que necesitemos más que ninguna otra especie la ayuda de los demás, pero también somos quienes podemos conseguir más utilizando esta capacidad natural. La ayuda no sólo resulta beneficiosa para ambas partes, sino que se puede considerar una necesidad social. Para reducir el sufrimiento y la soledad, pero también para llevar aún más lejos nuestras posibilidades individuales, necesitamos tejer una red de intercambios basados en la ayuda. No es un descubrimiento nuevo: para progresar es preciso cooperar. Recuérdenlo, vamos a recuperar esos empleos, a ganarnos los aplausos de Kate, Starck y el MIT. Vamos a hacer país, y ahora sí, pongo las manos al fuego. Ya nos conocemos todos. Las colecciones deberán ser dinámicas y atrevidas, a la vez que utilitarias y comerciales, porque la sabiduría callejera hoy se impone al lujo y al encaje, y en eso, a Barcelona no le gana nadie. El desdén por las dulces armas de seducción convencionales en pro de lo urbano y elegante deliberadamente agresivo, botas altas de arpía, el ligero desaliño, porque las mujeres quieren proyectar una sexualidad más potente y no de damisela en apuros, pero racionalizado y blindado para estos tiempos difíciles. Deben dar una respuesta pragmática a una economía renqueante. Deberán dar la idea de accesibilidad galanteando con la sensualidad de la imperfección... deben saber que los minoristas abogan por el estudiado aspecto informal de las chaquetas ajustadas, las túnicas enormes y los vestidos anodinos como correctivos poco exigentes de las camisas con volantes o los vestidos de muñeca. Deben reflejar el nuevo código de vestimenta basado en el cambio de las normas relacionadas con el sexo, desdibujar de forma deliberada y calculada los papeles que les han asignado. La gente joven ya no acepta más los encasillamientos. Eso déjenlo a Cibeles. Muestren el mediterráneo, esto es playa, tenemos sol, y es verano. Muestren nuestra cara al mundo, saben perfectamente cuál es... París, Londres, Milán y Nueva York, simplemente, no lo podrán creer. No les crean nada. A lo nuestro, a trabajar. Be a motherfucker.


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