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21.6.10

LA CAMA DEL RUMOR

Image::MR LARS STEPHAN PHOTOGRAPHER © BERLIN::


Los que trabajan en la moda saben perfectamente que esta es la industria de la mentira. De eso vive y se nutre. Vender cosas que la gente no necesita para inventarse una apariencia. Los reyes de este negocio son los mejores especuladores del globo, y es lógico, hay que crear necesidad cada seis meses, y para eso hay que inventar, y con el tiempo en contra. Es trabajo duro, un eterno stress. Pero da resultado, cumple su función y hace que la máquina productiva siga en marcha. Por eso este subsector industrial textil ha sabido transformar astutamente sus modelos de negocio y exportarse como tiendas y conceptos además de prendas: un todo. Para eso hay que ser, ya lo dicen, un auténtico cabrón. Aunque muchos aún no caen en la cuenta, el textil español es el más internacional del mundo, con líderes globales como Inditex o Mango. A pesar de las dificultades, otras empresas como Adolfo Domínguez, Camper, Pronovias, Ruiz de la Prada, Tous o Castañer, u otras más recientes como Punt Roma o Desigual son ejemplos de esa vitalidad, sin mencionar a El Corte Inglés, el mayor gran almacén de Europa y el segundo del mundo, independientemente de su mayor o menor calidad conceptual. Es lo que le explicaba a Irena, periodista serbio-croata y corresponsal de medios alemanes, suizos y austríacos el domingo pasado en una barbacoa, medio atragantado por un espectacular trozo de carne. Al punto. El único problema de esta tierra ibérica, y que dificulta su avance y no precisamente en la moda, sino en todas las industrias, es que había vivido como un país rico cuando obviamente no lo era ni lo es. Por eso está todo el mundo tan despistado caballeros, lo que finalmente ha producido, lamentablemente, una caída tan espectacularmente pronunciada de la solvencia y calificación del país y su reputación. Es la simple base de todo el problema, así de sencillo, aunque se indignen. La causa principal es consecuencia de una pésima realidad económica con alto déficit, una deuda elevada pero sobre todo un desempleo fuera de control como dice la dupla de Conde y Nueno. Eso, además de un transfondo especulativo y una negativa reacción fruto de la incompetencia en la conceptualización y comunicación de la realidad, una tarea demasiado importante y delicada como para dejarla casi impúdicamente y de forma exclusiva en manos de la clase política. Con eso hay que acabar ya. En un mercado global donde las reputaciones de los países se pulverizan cronómetro en mano con las percepciones formadas leyendo titulares o escuchándolo como un grupo de cabritas en quince segundos de radio o televisión, la tarea más estratégica y la mayor responsabilidad de los Gobiernos, por una cosa de sentido común [si es que existe] es la gestión de la realidad que transmiten, al menos de los que tienen mayor capacidad de influencia. Y es que para eso no hay que titularse de un máster, que quieren que les diga... se trata de que no valoramos lo positivo ni las gravísimas consecuencias que conlleva ignorar la imágen que da un país al resto del mundo. Un desdén. Y fruto de ese desdén señores, los gobernantes parecen carecer de oficio a la hora de comunicar e incluso del instinto básico de identificar qué es lo que hay que comunicar, donde la norma de la improvisación resulta aceptable y se transmite imprecisión, falta de rigor y una ignorancia paralizante e injustificable sobre los problemas y las oportunidades, por no decir un sórdido espectáculo que solo transmite inquietud y decepción... es siniestro. Deberían caer en la cuenta, discúlpenme la grosería, de una puñetera vez, que no saber explicar más allá del discurso demagógico coloca a sus ciudadanos y sus empresas en situaciones de vulnerabilidad temerarias... les estamos tratando de decir, hace mucho tiempo, por todos los medios a nuestro alcance, que necesitamos una inyección de optimismo, con locura, una actitud que sin lugar a dudas estamos perdiendo, que nos está asesinando. Es su obligación, para eso un país entero los votó; cambiar y que nos dejen mirar el futuro con ojos nuevos. Sin optimismo, actitud positiva, fe en nuestras posibilidades y en el país, sin voluntad de salir adelante y sin el pragmatismo y sentido de la realidad en aceptar que aunque se haya vivido bajo la ilusión de ser ricos no se era, va a costar muchos años más salir adelante, con un precio incalculable. No es el fin del mundo... no lo hagan suceder.



La prensa, igual, debería agachar la cabeza, inmediatamente, sin rechistar y pedir disculpas públicas por lo que acaban de hacer, y siguen haciendo, estimados Directores y Editores. En esto me robo a Carlos Boyero. Existe la popular y enfática manía en los medios de comunicación de declararse independientes y en perpetua vigilancia para denunciar las tropelías del poder, esa fragancia tan alérgica a su naturaleza pura. ¿ No hacen política ?, ¿ Es verdad que sólo la controlan denunciando la ancestral tendencia de esta a la corrupción, el abuso, las promesas incumplidas y la mentira ?, ¿ Describen de forma objetiva la realidad buceando incansablemente en el fango de los cerdos para ofrecerle al público la sagrada verdad ?... No les voy a responder. Voy a jugar con su propio cinismo... El poder de Hearst mis ya no tan queridos Directores, dueño de gran parte del periodismo norteamericano, poseía capacidad para que su país declarara una guerra... pero es muy probable que la ciudadanía con derecho a voto se pusiera histérica si el rey de la opinión impresa hubiera pretendido gobernar desde la Casa Blanca, ¿ no ? Quizá por la importancia de guardar las apariencias, de no hacer ostentación de la total desvergüenza. Berlusconi, ese tipo, no tiene esos problemas de imágen y encima sus secuaces le veneran la gracia de compaginar la jefatura del país con la posesión de la mayoría de las televisiones privadas y el control de la pública: la ley mordaza para evitar que sus delitos puedan ser constatados por la opinión pública a través de las informaciones de los disidentes en nombre de la inviolable privacidad. Desde ese punto de vista, la idea de expulsión de la Unión Europea por dificultades meramente económicas de un país... suena a un disparate... un mal chiste. Esas mordazas no son privilegio exclusivo del fascismo. Chávez, otro de esos, ha declarado en búsqueda y captura por el delito de conspiración al dueño de Globovisión, la cadena televisiva empeñada en criticar sus "revolucionaria" política y su tan sacra personalidad. Girando la cara en cuarenta y cinco grados, me resulta casi insólito que vean la luz las imágenes del ejército israelí disparando desde las lanchas contra los tripulantes del Mavi Mármara, honestamente.



Las convicciones se transforman en confirmaciones cuando el tiempo les da la razón... o todo lo contrario, si no eran tal. Volviendo a lo local, como dice Juancho Dumall, es un error imperdonable publicar como noticia lo que sólo es un rumor. Para que un hecho adquiera la categoría de noticia, debe ser veraz y estar contrastado. Lo contrario, las habladurías, insidias y especulaciones no deberían tener cabida en absolutamente ninguna página que presuma de rigor. Sin embargo [ya lo ven] avanza, y además, potenciado por internet. Fueron testigos todos Ustedes, de primera mano, de los verdaderos terremotos financieros desencadenados por rumores flitrados interesadamente y publicados sin pestañear por agencias internacionales de prensa y rotativos con etiquetas de supuestamente "respetables". En menos de veinticuatro horas, una nación completa casi se transforma en víctima. Los desmentidos al "Financial Times" y el "Allgemeine Zeitung" fueron inmediatos en y desde Bruselas y Madrid... pero el daño ya había entrado en casa como un ladrón. No es un daño moral, sino un estropicio que se contabiliza en millones de euros. El portavoz de asuntos económicos de la Comisión Europea tuvo que desmentir ese funesto lunes rumores propagados desde Berlín, pero cuando lo hizo, el IBEX ya había sufrido su enésimo revolcón. Trataron de sacar tajada después de haber olido la sangre. De ser un mal nacido. Piratas, en mi opinión, por ejemplo, y la discrepancia es algo consustancial al género de opinión caballeros, el autor está amparado por la libertad de expresión y el lector por el derecho a ejercer su crítica, pero para que eso suceda de forma y legítima, de entrada, no se pueden publicar mentiras, ni en la información ni en la opinión, de forma deliberada. Si eso es un gravísimo peligro, existe también el problema de que los datos son parciales y se presentan de tal forma que inducen a conclusiones erróneas, porque una cosa es expresar una opinión y otra negar hechos sobre cuya veracidad la comunidad de historiadores mundial no tiene dudas. Escuchen a Milagros Pérez Oliva. Las opiniones son libres, por supuesto, pero los hechos deberían ser sagrados. Cualquier autor puede reclamar el derecho a seleccionar los datos y hacer la interpretación que crea conveniente, pero también un Editor con dos dedos de frente puede considerar que un artículo con carencias en el respeto a los hechos probados no alcanza la calidad mínima necesaria para ser publicado. Y no ser publicado. Muchos conflictos se dirimen en el ámbito de la opinión pública, los poderes lo saben, y quienes militan en una causa, también, de manera que todos presionan para modular los contenidos de la forma más favorable posible a sus intereses. Eso ya, en nuestros días, a estas alturas del partido, en medio de esta colosal tragedia, ya no cuentan. Sorry. La sobreinformación es la forma más moderna de estar desinformado. Perdieron su credibilidad. Internet ofrece información gratis, pero también hay una gran cantidad de ruido [Miren aquí, lo que sucedió en la moda, una explosión de blogueros que al final es como tener un pandero en la mano, y no darle tregüa al pandero] Y no todos son niños. Espero que quede claro, al menos para Usted, que tienen que proporcionar un producto llamado criterio, que es algo que no pueden ofrecer los idiotas. En el futuro consultará las noticias en su reloj, probablemente, pero si quiere saber algo con detalle, fuera de la influencia de los excéntricos o desquiciados, necesita información real. Todos la necesitamos, siempre, para todo orden de la vida personal y también colectiva. Por ende, el criterio es lo que muchos medios tendrán que ofrecer. En ese futuro, los perdedores serán los intermediarios, aunque aún no quieran ni querrán aceptarlo. Un agente de bolsa no va a ganar dinero sólo haciendo operaciones, porque todo el mundo podrá hacerlas en el mercado y casi gratis. Para ganarnos la vida, deberemos ofrecer criterio. Hoy puede comprar un piso en el mismo centro de Manhattan a través de este medio, de internet, de principio a fin. ¿ Agente inmobiliario ? No, thanks. Piensan... pero si queremos saber dónde están los buenos colegios, si el sistema sanitario es correcto o el índice de criminalidad bajo, hay que hablar con alguien, y ese será un buen agente. El del medio tiene los días contados, fecha de muerte, a menos que ofrezca experiencia, criterio y talento. Hay que formarlos, hacen mucha falta... si hablamos de una redacción, sea la que sea, se trata de que la calidad lingüística del periodista debe ser tan indisoluble como su claridad y convicción informativa, porque es su deber denunciar el dominio de los lengüajes audiovisuales que crean y sigan creando lectores de baja intensidad, defender la democratización de las publicaciones gracias a la red que defina el triángulo periodistamáquinausuario, sin confundir entre información, opinión y propaganda, solamente porque vivimos en una sociedad donde no hay papeles para todos pero sí altavoces, y todos quieren gritar, lo que sea, y en tiempo real. "Tijeretazo"... es el tercer estadio que ha registrado la prensa económica en las últimas semanas. Empezaron informando del "ajuste", siguió "recorte" y acabó en "tijeretazo", y es una vergüenza, y se los dice uno que no pasó por ninguna facultad o escuela de periodismo. En la elaboración de la normativa académica, se ha pasado del criterio de autoridad al criterio de uso general o extendido para lo que se emplea la prensa escrita, que supuestamente es la élite del periodismo...parece que se les olvidó que no sólo debe hacer un buen uso de la lengüa, sino que es uno de sus deberes en las sociedades cultas... a lo mejor eso mismo me reafirma que cada uno tiene lo que se merece... o no. Prefiero entrevistar a diseñadores y artistas, sinceramente. Créanme, ellos no se acuestan en la cama del rumor, sino que lo transforman en su amante, y los revolcones son mejores que los de la bolsa. Despierten. Espero sea de un buen sueño, porque la pesadilla ya la vivimos, en vivo y en directo. Les toca a Ustedes, nos lo deben. Nada más.

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