8.1.13

COLORES Y RAYAS EN LONDRES

 Image::MS KATY DAVIES PHOTOGRAPHER © LONDON::



Segundo día y frío polar en la capital británica. Daba igual. La cita comenzaba a primera hora [excesiva], en la locación señalada para presenciar la colección de la firma Burberry a puerta cerrada. Las resacas eran de campeonato. En los backstages [caos aparte] y en la pasarela todos hablaba de un único y excelente tema: la vuelta a las pistas del astro David Bowie celebrando sus sesenta y seis años de edad. La noticia daba vuelta al mundo. Aquello era una buena señal, o te subía el ánimo para mirar los soberbios desfiles en el segundo día de LONDON COLLECTIONS: MEN, la pasarela masculina inglesa. Partamos.



Joanna Sikes, sobria y tradicional, creo para la marca Nicole Farhi una colección casual, limpia y geométrica con especial atención por las lanas y el algodón en colores oscuros con preferencia por las gamas de grises y negros, presentándola a modo de performance, método que usarían otros creadores a lo largo del día. Similar paleta cromática usaría Margaret Howell para lo suyo, usando para su confección tradicionales fábricas británicas enfocándose en el tweed y cashmere escocés en una colección, cuanto menos, impecable. Le siguió, a mediodía en Southampton Row el escocés Jonathan Saunders con probablemente, una de las colecciones más fuertes y sólidas del evento creado por el British Fashion Council. Inspirándose en una mañana al aire libre, la naturaleza y el equipo de campamento a cuestas, Jonathan cimentó de un plumazo su reputación como principal colorista de la capital. Con el naranja como grito de guerra y estableciéndolo a rapidez de vértigo como color estandarte para la próxima temporada, lo mezcló con óxidos tierra, verde musgo, burdeos y turquesa brillante en piezas que destacaban, todas y cada una de ellas, ante las bocas hasta el suelo de los asistentes a su performance. Lo interesante de esta colección, es que se ha puesto a la venta este mismo mes en Selfridges, lo que subraya el éxito de esta rama de la empresa. Rebosante de formas modernas, Saunders pone de manifiesto su don para la creación de prendas lisas que pese a ser interesantísimas, no se mete en complicaciones, en un soberbio menos es más. Con texturas igual de interesantes, esta corazón de esta colección, desde camisetas a pantalones tecnológicos, tomó como referencia el mundo de David Hockney, uno de los artistas estrellas del último calendario mundial de exposiciones.



Christopher Shannon, otro de las filas de la Saint Martins y considerado como otro del círculo de oro de nuevos talentos británicos, presentó una colección bien equilibrada e inspirada en el gusto por los documentales temáticos de televisión y los tejidos que se encuentran en bazares de segunda. Con una mirada deportiva, combina ideas y moda callejera con gusto por los detalles. El género de punto fue particularmente fuerte, con estilos en un juego de contrastes entre colores y caras de dibujos animados. Ha estado muy bien. Richard James ha presentado una colección sencillamente limpia, refinada y confortable. Oliver Spencer lo ha hecho con otra genialidad inspirado en el artista alemán Joseph Beuys; Vivienne Westwood, sin necesidad de explicaciones [sabemos ya todos, y hace mucho, quién es], entró, fabulosamente [como siempre] en la revolución del clima y el broche de la noche, a la par de Westwood, fue para la siempre discreta Sarah Burton tras una de las colecciones más impactantes, existentes desde hoy, en Londres, para la firma Alexander McQueen.
 


La casa de moda creada por el ya fallecido diseñador y construida sobre una reputación circundante a puestas en escena subversivas y extravagantes, celebró su desfile masculino por primera vez en la historia de la marca ahí, donde fue creada. Aquello estaba a reventar. Modelos con peinados graves, unas máscaras claras de plástico angustiantes y pequeños pendientes de oro en una oreja, caminaron a través de una serie de habitaciones contiguas con techos a punto de derrumbarse, con una banda sonora espeluznante que sacudía los cristales. La gente contenía la respiración. En esta propuesta, Burton le pega una hostia a palma abierta al clasicismo de Savile Row, tomando referencias de aplicaciones tradicionales de la ropa masculina a rayas y de terciopelo. Pues Sarah las hizo pedazos. Remezcló las rayas de modo que se precipitaban en todas direcciones a través de abrigos, chaquetas y pantalones. Las chaquetas de traje, y más, contrastaban paneles de tela en una declaración de intenciones de pies a cabeza a través de los patrones, recordando a las vidrieras que zumbaban como a punto de estallar. Sólo para la noche de un dandy, en el desconcierto que el desaparecido Lee había sido entrenado en la propia Savile Row. Fue un espectáculo, otro homenaje certero como un balazo a la cien a la carrera de McQueen. Burton ya viene de vuelta y se las sabe por libro, qué quieren que os diga, pasa de todos, y de todo, excepto de Alexander. Por eso, en un doble sentido y acidez deliciosa, decía a la prensa que aquello estaba “lleno de tradiciones y adaptando referencias sutiles al estilo inglés”... abofeteó a toda Inglaterra. Una crack.



Acabado aquel subidón, el trío conformado por Sid Bryan, Joe Bates y Cozette McCreery dieron una cátedra de tejido con piezas, sencillamanete, alucinantes. Puro rock´n´roll. A las ocho de la tarde cerró James Long y los afortunados de siempre, corrieron a sus casas y hoteles a ponerse sus mejores galas e hincharse a manjares en el Old Selfridges Hotel para la cena entre la revista de Gert [Jonkers] y Jop [van Bennekom] FANTASTIC MAN y Jonathan [Saunders], y si aún te quedaban fuerzas, ir a mover el esqueleto a la Fashion & Art Party con Anna [Dello Ruso], Jo Levin, Matt Hobbs y Nicky Carter de animadores. Mañana es el último día. A ver cuántos llegan. Cambio y fuera. De frío, nada.



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