26.4.15

EL BOLSO

Image::MR TYLER SHIELDS PHOTOGRAPHER © LOS ANGELES::


En el mundo industrializado del siglo XXI, es prácticamente imposible que ninguna mujer tenga un bolso. Es más, todas tienen más de uno y es que si el dicho dice que “un complemento lo hace todo”, es quizá el bolso quien crea la atmósfera total del look femenino. Y crea el look porque dentro de él cabe cada mundo total y a su vez reducido de la mujer enfrentada a la selva de la calle. Los hay minúsculos, los hay gigantescos, y depende del nivel de dependencia de cada una a “sus cosas” y de su propio estilo que determinará qué o cuál bolso utilizará. Asimismo, es el bolso en gran número de oportunidades con el que cada mujer compite en la descarnada lucha de clases por la apariencia, la belleza y la superioridad por sobre otras mujeres.


Adivine Usted de qué viven casi todas las firmas de alta costura en la actualidad. Pues sí, del bolso. Representa el mayor número de utilidades para un sinnúmero de firmas, pasando por Hermès, Gucci, Escada, Loewe, Prada o Louis Vuitton hasta las miserables copias de la gigantesca industria de la falsificación. Dese una vuelta por Beijing, Taiwan o Hong Kong y verá dentro de estas tiendas una verdadera guerra sin cuartel por conseguir el último modelo, ostias incluidas. Un ejemplo notorio de la fiebre por el bolso es desde hace décadas el archiconocido “KellyBag”, un modelo creado por Hermès dedicado a Grace Kelly, una de las leyendas del séptimo arte convertida en monarca junto a Rainiero en Mónaco. La espera por obtener una copia hecha a mano del ejemplar puede tardar entre dos a tres años a una suma que da escalofríos.


Cientos de miles de bolsos son producidos a diario con los modelos más inimaginables, y es probablemente el producto que por su propia funcionalidad siempre contará con una clientela fija. Asimismo, la atmósfera creada por sus diseños de acuerdo a cada enseña, embriaga a los consumidores con el perfume de la sofisticación y la elegancia, sino pregúntenle a Louis Vuitton o Gucci, que pese a la incansable repetición de sus modelos y hologramas, mantiene sus ventas incluso en épocas de crisis económica y financiera. Sin embargo, el liderazgo indiscutible del mundo del bolso sigue en manos de la firma familiar gala Hermès, la única enseña que sigue manufacturando de forma artesanal, con sus artesanos trabajando el cuero y la piel como ninguno, con poca necesidad de innovar en modelos y procesos, y es esa su principal divisa.



¿Qué prefiere Usted? El cuero, el plástico o la lona? Para gustos, colores. Los hay para el uso diario, para un cocktail nocturno o un gran viaje, cuya misma representación de su función sigue embrujando mujeres en cada rincón del planeta, jóvenes o mayores por igual. Podrán cambiar los tiempos, podrán existir avances tecnológicos que nos vayan simplificando la vida y nos hagan independizarnos de cosas u objetos que otrora eran indispensables. Pero a pesar de todo lo que suceda, la mujer, nunca, dejará de usar el bolso, ¿Por qué? Porque es parte de ella misma, de su feminidad y de su lugar en el mundo, pasen los años que pasen. Quedan bolsos para mucho, mucho más.



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